Por qué un retiro masculino
Somos, en esencia, seres espirituales — y los seres espirituales necesitan contacto entre sí. En la vida moderna ese contacto se ha vuelto escaso. No nos tocamos, no construimos cosas juntos, no nos sentamos en una sala a trabajar en equipo hacia algo que importa. Lo que queda es un aislamiento silencioso, junto a una cultura que a menudo premia la competición y el individualismo por encima de la conexión.
Este retiro se construye alrededor de las mismas ceremonias que nuestro retiro insignia de introducción a los psicodélicos — las mismas medicinas, la misma facilitación, la misma preparación cuidadosa. Lo que cambia es el contenedor. Hemos comprobado que dividir los grupos por género, hombres por un lado y mujeres por otro, tiende a generar una experiencia más potente que un grupo mixto. Algo cambia cuando una sala está formada enteramente por hombres — resulta más fácil ser honesto, más fácil ir a los lugares difíciles, más fácil recibir apoyo sin esquivarlo.
Para los hombres en particular, esto importa ahora mismo. Muchos cargan con rabia, frustración y una sensación de impotencia que no tiene adónde ir, y eso pasa factura a la salud mental. Este retiro es una oportunidad para trabajar parte de eso juntos, como grupo. Construir unidad, compañerismo y camaradería no es un efecto secundario — en una época en la que la división y el aislamiento son la norma, es parte del sentido.